Esclerosis de Varices gástricas

La esclerosis de Varices gástricas aparece como consecuencia de la hipertensión portal que, en nuestro entorno actual, la mayoría de los casos es secundaria a la cirrosis hepática. 

Dependiendo del tamaño de los cordones varicosos se clasifican en dos grados y valorando las características de la mucosa en tres subgrupos; esta clasificación permite, junto a datos clínicos, analíticos y hemodinámicos, de forma aproximada el riesgo de rotura de las varices.

La hemorragia secundaria a la ruptura de las varices es la complicación más grave de la hipertensión portal. Alrededor de una cuarta parte de los pacientes con cirrosis hepática tendrán un episodio de sangrado, en la evolución de su enfermedad, y éste condicionará una importante mortalidad que puede alcanzar hasta el 40 % de ellos. En los días o meses siguientes al episodio de sangrado, pueden aparecer nuevas hemorragias en una proporción que llega hasta el 70 %.

La posibilidad de prevención de la primera hemorragia, el tratamiento del episodio de hemorragia y la medicina preventiva de los siguientes se puede hacer con tratamientos farmacológicos, radiológicos o quirúrgicos, y desde luego mediante tratamiento endoscópico con bandas elásticas o con esclerosis de varices, siendo este último el motivo de esta directriz.

Varices gástricas síntomas

Dentro de la sintomatología de varices gástricas, se pueden encontrar afecciones comunes en otras enfermedades y padecimientos. Las varices en el estomago pueden generar dolor, así como nauseas y cambios en el color de las heces. Los síntomas que se pueden presentar al tener varices gástricas son:

  • Vómitos que pueden presentar sangre
  • Problemas con el peso
  • Tono amarillo de la piel
  • Cambios en el color de la orina (se intensifica en amarillo)
  • Acumulación de líquidos

Diagnóstico

Si tienes cirrosis, el médico debe hacerte pruebas de detección de várices esofágicas cuando se te diagnostica. La frecuencia con la cual te someterás a las pruebas de detección depende de la afección. Las principales pruebas utilizadas para diagnosticar las várices esofágicas son las siguientes:

  • Examen endoscópico. Un procedimiento denominado endoscopía gastrointestinal superior es el método preferido de detección de várices esofágicas. El médico introduce un tubo delgado, flexible e iluminado (endoscopio) por la boca y se lo dirige hacia el esófago, el estómago y el comienzo del intestino delgado (duodeno).El médico buscará venas dilatadas, las medirá y controlará manchas y puntos rojos, que, por lo general, indican un riesgo de sangrado significativo. El tratamiento se puede realizar durante el examen.
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. Las exploraciones por tomografía computarizada (CT) del abdomen y las ecografías Doppler de las venas porta y esplénica pueden sugerir la presencia de várices esofágicas. Una ecografía denominada elastografía de transición que mide las cicatrices en el hígado puede ayudar al médico a determinar si tienes hipertensión portal, que puede causar várices esofágicas.
  • Endoscopia capsular. En esta prueba, ingieres una cápsula del tamaño de una vitamina que contiene una pequeña cámara, que toma imágenes del esófago a medida que pasa por el tubo digestivo. Esto podría ser una opción para las personas que no pueden o no desean hacerse un examen endoscópico. Esta tecnología es más costosa que la endoscopía regular y no está tan disponible. La cápsula endoscópica solo puede ayudar a encontrar las várices esofágicas y no las trata.

ESCLEROSIS COMO TRATAMIENTO 

La esclerosis de las varices gástricas ha demostrado su utilidad en el tratamiento de la hemorragia en fase aguda. También es útil en el control de la hemorragia cuando se debe a la ruptura de una varice esofágica, si bien en este origen la eficacia es menor que en la producida por varices gástricas.

La prevención de los siguientes episodios de hemorragia se consigue con reiteradas sesiones de esclerosis, hasta que desaparezcan las varices. De igual manera que en el tratamiento agudo de la hemorragia, la posibilidad de erradicar las varices del estómago es menos probable que las del esófago.

CONTRAINDICACIONES en la esclerosis de varices gástricas

Las contraindicaciones para la esclerosis de varices son las mismas que las de la endoscopia alta, no existiendo prácticamente ninguna añadida para ella.

Es indudable que, en la hemorragia aguda, la inestabilidad hemodinámica que es la presencia de signos clínicos sugestivos de hipoperfusión (alteración de la consciencia, disminución de la perfusión, etc.) del paciente hace que la exploración endoscópica tenga mayor riesgo, ya que lógicamente va a ser más larga, pues la presencia de sangre en el estómago hace más difícil la endoscopia y hay que añadir el tiempo necesario para realizar la inyección del esclerosante. Es lógico pensar que la inestabilidad hemodinámica puede considerarse una contraindicación relativa; pero es indudable que la estabilidad como mejor se conseguirá es con el control de la hemorragia tras el tratamiento endoscópico.

En las sucesivas sesiones de esclerosis para el control de las varices, la presencia de ulceraciones gástricas en los puntos de inyección del esclerosante, hace necesario retrasar alguna de las sesiones o aplicar la inyección en otra zona no tratada anteriormente.

La esclerosis de varices gástricas tiene una alta tasa de complicaciones que oscila entre el 12 y el 40 % de los casos y una mortalidad asociada a la técnica entre el 2 y el 12 % de los pacientes, siendo éste uno de los motivos que ha llevado a buscar alternativas terapéuticas. Como ya hemos descrito la alternativa con menor tasa de complicaciones y mortalidad se encuentra en la ligadura endoscópica con bandas elásticas.

TÉCNICA.

Equipo endoscópico para esclerosis de varices esofágicas y gástricas

La esclerosis se hace habitualmente con un endoscopio convencional; aunque, los endoscopios terapéuticos, pueden facilitar la exploración al disponer de un canal de instrumentación de mayor tamaño.

Las agujas de inyección son, en la mayoría de los casos, de material plástico y de un solo uso; estas, disponen de un canal auxiliar de lavado que facilita la limpieza de la sangre en los alrededores del punto sangrante. El diámetro y la longitud de las agujas es estándar; aunque al sacarla de la funda de plástico o metal, podemos regular la longitud ajustando la profundidad de la inyección.

Agentes esclerosantes:

El esclerosante ideal se define como el que produce en primer lugar una trombosis rápida del vaso, induciendo hemostasia inicial seguida de fibrosis de la varice, sin causar daño a los tejidos circundantes y con los menores efectos secundarios posibles.

Los más introducidos actualmente son el cianoacrilato mezclado con lipiodol para la inyección intravariceal; y el Polidocanol en concentraciones variables entre el 0.5 y el 2 % para inyección paravariceal. 

El objetivo principal del tratamiento de las várices esofágicas consiste en prevenir el sangrado. Las várices esofágicas sangrantes son potencialmente mortales. Si se produce un sangrado, existen tratamientos para intentar detenerlo.

*Es importante que su médico especialista en endoscopia gastrointestinal le aclare todas sus dudas antes del procedimiento; además, es extremadamente importante que se apegue al tratamiento posterior a la esclerosis así como al seguimiento endoscópico para evitar eventos de sangrado en un futuro

¿A dónde puedo acudir para tratar esclerosis de varices gástricas?

Si usted reside en Guadalajara, zona metropolitana o sus alrededores (El salto, Tlajomulco, Ajijic, Chapala, etc), y tiene más dudas sobre este tema; o, requiere de un diagnóstico por varices gástricas síntomas, puede agendar una cita en CEGA.

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